Te he visto cerca del abandono, despojo y agotamiento.
Te hablo a tientas porque aún te toco y no te acaricio, te prendo y no te defino.
No se te puede limitar con unas manos, porque lo tuyo es guardar cualquier soplo dentro, como un vértigo de silencios, como suspiros a mis adentros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario